jueves, 13 de marzo de 2008

Indiscreta

Algo es seguro: nadie puede ocultar lo que nos pasa ante la gente, los amigos, compañeros, simples transeúntes.
Hace un rato, fumando un cigarro (pos qué-más), usé cierta pose que me delató por completo: 1. "uy, qué introspectiva", 2. "¿por qué tan pensativa?". Ya saben, mano derecha sosteniendo el cigarro, mano izquierda en la barbilla (me estaba quitando un barro) y la mirada... sí, en el limbo.

Por eso, en la chamba me gusta fumar acompañada, siquiera la conversación es tan banal o de trabajo que en el fragor de la plática, evades esas reflexiones que en la soledad y apuntalando algún muro hasta brillan, las condenadas.

miércoles, 12 de marzo de 2008

...

Tomo aire, exhalo y miro a la nada... Quién diría que el mismísimo Allen me tendría un nuevo reto.

Nunca jures

¡Juré y reperjuré hace un año que esta vez sí iría al Festival de Cine de Guadalajara!.. (silencio) El viernes es la clausura. (silencio) Hay chamba. (silencio) No hay dinero. (silencio)

Morelia en octubre (nunca jures)... quizá.

martes, 11 de marzo de 2008

En la mira

Treinta y cinco años, 1.80, tez blanca, barba cerrada y una melena francamente desordenable (soy fan de este look)... Ejem, pero hablemos de su carrera:
Este agraciado español nacido en Santander y cuyo padre es mexicano –originario del estado de Puebla, qué monada– tuvo un inicio artístico bastante común entre muchas figuras de la actuación: la música, aprendió piano y solfeo. Sin embargo, se lanzó a Madrid para estudiar arte dramático y así debutó con otra joven promesa: Alejandro Amenábar.
Si bien en Tesis cautivó con su cara bonita a una que otra noventera aficionada a los sádicos encantadores, fue en Abre los ojos (sin duda, superior a Vanilla Sky con todo y protagonista... incluyendo a 'Pé') donde ganó el Goya como Mejor Interpretación Masculina.
Y de ahí pa'l real: El espinazo del diablo, Plata quemada –de la que me dicen, una interpretación bastante sugestiva y que hace juego con un comentario que de veras me alarmó (gracias, Chac)–, Novo con acento francés, Alatriste extraída de la obra de Pérez-Reverte y, ahora en cartelera, Vantage Point, recomendable, intensa y divertida (de ahí que lo tengo en la mira), entre muchas cintas más.
Buen actor, buen físico... una afortunada combinación.
Nunca me gustó como hasta ahora... ay, es que con esa treitena de años, que en cualquier hombre guapo me quita el sueño, confirmo que es el inicio de una mejor vida. Sin duda, se ponen más 'majos'.
Señores, otro trigueño se integra a la lista.

Ay de aquel...

... Que piensa que es cualquiera. Hey, ningún cualquiera. Es aquel que piensa, crea, ama, regresa y que es como ninguno. Único.

domingo, 9 de marzo de 2008

¿Es mucho pedir?

Cómo quiero chocar con su cuerpo al encuentro, oler su cuello y quedarme un rato así. Tocar su nuca, besar su mejilla y acariciar su cabello... para luego mirarlo de frente y besarlo en la boca, así, repentino, fuerte, con descaro.

Pido tantas cosas en un solo momento... uno de esos momentos que me inspiran para los días venideros.

sábado, 8 de marzo de 2008

De la insensibilidad

"Les advierto que el que se burle, no tiene postre esta noche". Big John Cannon a sus hijos, El gran Chaparral, 1967

Lo que se ama

Rosebud... fue el gran secreto que Orson Welles nos descifró al final de la cinta: un trineo marca Rosebud lleno de recuerdos ardiendo en una enorme chimenea. La última palabra de Charles Foster Kane, el gran magnate del periodismo, antes de morir.
Pero, ¿qué tan cierta fue la conclusión de esta recreación cinematográfica?
Muchos dijeron que es la añoranza de la vida infantil y feliz que tuvo, la inocencia, el sano instinto, la simplicidad. Y aferrarse a ello. Otros, el nombre que le dio a la vagina de la mujer de su vida. El amor de su vida. Y aferrarse a ello. ¿Combinación de ambas versiones? Suena lógico: lo que se ama... consumiéndose en el fuego.
Hoy, que encuentro tanto sentido a las palabras sencillas, recuerdo este filme... Rosebud, Rosebud, Rosebud, Rosebud, Rosebud, Rosebud, Rosebud, Rosebud, Rosebud...