domingo 11 de octubre de 2009

Me 'cambio'

Creo que hay que motivarse de otras maneras. Hay que darse el chance de reinventarse, mientras los vientos no aparecen en climas infernales en tiempos en los que, en la antigüedad, un aire fresco fotografiaba nuestro mejor ángulo. El otoño apareció diferente este año, ¿verdad?

Señor@s, esta muñeca se cambia de aparador. Si en anteriores posts prometí llevarme mis chivas a otro terreno, incluido mi h. blog, al dejar este amable departamento, he cambiado de opinión. Gracias a los seres que habitan los principados de las ideas brillantes, me enteré de un lugar de pinta agradable a donde me mudo, y dejo también este 'sitio', el cual mantendré vivo a través de uno que otro vistazo para recordar lo mucho y enriquecedor que pasó por aquí.

No me daré otra explicación por la cual quiero 'cambiarme' sino la que hace que me vea al espejo de otra manera cada mañana. (Señor@s, es mera terapia)

Si gustan, los veo allá.

NOTA: Sólo espero descubrir pronto cómo lograr que cada post tenga sus h. comentarios.

viernes 9 de octubre de 2009

A amachinar

Hoy tengo unas ganas de ir a tomarme una cerveza... El trajín del 'cuidado' del libro en turno (cuyo proceso de edición está por expirar en algunas horas) me ha dejado peor que trapeador de instancia gubernamental. Sin embargo, no podré esta noche, mañana me esperan una aguja chupa sangre y laboratorios dispuestos a indagar en otros fluidos, como parte de un forzoso trámite que debo cumplir dentro de la papelitis del próximo recinto laboral. Así que el acohol tendrá que esperar. Pero antes de que esto ocurra (también el día de hoy), debo buscar una cita con el ginecólogo. Tendré, again, el tiempo justo para sólo trabajar (también en casa, hay que empacar) la siguiente semana (y las que siguen), y dicha visita no puedo postergarla ni un día más.
En verdad, me deprimen todas estas cosas que, obligatoriamente, debo hacer cuando la salud no está muy bien que digamos.

En fin, tendré respuestas a mis dudas (si encuentro cita disponible) y esperaré a que el proceso próximo para lograr la casi estabilidad laboral pase para volver a ser una mujer con una agenda civilizada.

martes 29 de septiembre de 2009

Fuera de casa

El provisional lugar de trabajo.

lunes 28 de septiembre de 2009

Gracias

He recibido mi primer cheque después de largos meses de la no reciprocidad salarial. Estoy contenta, y aunque me enteré que el infortunio tocó a mi familia (sin pasar a mayores), creo que este día es digno de recordar por las cosas buenas que llegan merecidamente. El Supremo lo compensa todo.
No he parado de lanzar agradecimientos. Tengo un mundo de amigos que quieren mi bien. Thaks, Lord!!

Bla, bla, bla del nuevo año

Son las 12:46 y faltan, más o menos, 4 horas y minutos para que cumpla los 35. Sí, berrié por primera vez a las 5 y algo de una mañana en el Santa Lucía.
Y no ha dependido en nada la fecha de mi aniversario para que cada día me ocurra algo diferente. Los ciclos se cierran según la emoción o el desgano que le echemos a la vida. No, no son sorpresas ni situaciones inesperadas a la vista de la gente que me rodea. Sin embargo, para mí, es la incertidumbre del tener, no tener y querer tener, la que hace que pueda inhalar nuevos aires cuando ocurren cosas nuevas.
¿Qué de kármico tiene este post, si en anteriores años nunca había escrito una reflexión sobre tal acontecimiento? En los dos años de vida de este diario siempre llegué hasta los primeros cuatro días después del 20, y para ser honesta, el del 2007 fue uno de los cumpleaños más alegres, en un salón de prensa en pleno cono sur, sí, el mero día, casi un mes después de la devastadora ruptura y meses más de la segunda muerte más dolorosa que cualquiera pueda contemplar. Y si continúo mencionando estos dos hechos es porque, en mis treintas, han sido las dos pruebas de sobrevivencia más intensas, sin olvidar el cese en la plenitud de mi carrera...

Hoy, a tanto tiempo de no estar a la altura de cierres agotadores y negociaciones insaciables, estoy a punto de terminar una edición extenuante, en la que solicitaron de mis servicios frilanceros, lidiando con distancias y horarios en los que ya no tenía tanta resistencia, mientras el reloj hace de las suyas y el tabaco también, además de una que otra dolencia que, ay, jijo, me está haciendo ver mi suerte.
Sin embargo, ha sido uno de los regalos más satisfactorios este mes de septiembre, sin dejar de lado la grata experiencia de transmitir en vivo –desde hace cinco meses– cada martes, en la h. estación de radio de mis amores con el amigo de mis amores... Amigos, ay, mis amigos... en los que incluyo a mis hermanos, y uno que otro vicio telenovelero.
Llueve a baldes, y me pongo en calidad de escribiente frente a la pantalla recibiendo mi nuevo año, que se acumula en este costal de huesos, ácidos gástricos y hormonas, las cuales no han estado últimamente en punto de ebullición. Ellas también se cansan.
Hay proyectos, hay libertad, hay seres amados y un gran pendiente inmoviliario en construcción.
Sí, ser feliz es lo que quiero. No más.

domingo 13 de septiembre de 2009

Tic, tac, tic, tac (de mis lugares favoritos)...

Fue un 15 de marzo cuando escribí mi primer post. Buenos recuerdos se tituló. Y hablé de una vieja máquina de escribir que se llama Remington negra de casi 20 kilos.
Han pasado más de tres años y no doy crédito de cuántas palabras vertí en este espacio... teorías, tristeza, alegría... Nombres, canciones, gustos y disgustos; belleza, horripilantes creencias, acertadas conveniencias, desconfianza, acuerdos y malos pensamientos... Soledad, compañías... Ah, esas compañías... Sexo, abstinencia... autocomplacencia... mis amigos, mis hermanos, mis padres, la lluvia, la luna... los grillos, hormigas, alacranes... extractos, esencias, adicciones, oraciones... La inspiración y de cuando no la había; del amor y cuando no lo había. Del cine, del soundtrack de mi vida.

Y han pasado tantos días en blanco, pero que en negro o de colores estuvieron en la mente y que por muchas razones no llené en este blog de bello púrpura. Dicen los astrólogos que el púrpura es sinónimo de protección cuando lo vistes. Que el púrpura aullenta las malas vibras, entes malignos, que dañan. Así fue que me atavié de púrpura y poco a poco se fueron las dolencias.

Hoy, a casi dos años de habitar otro espacio llamado casa, revientan las ideas y vuelvo a escribir a conciencia. Pensé: "Falta poco para que deje mi casa... en algo más de un mes...". Me he asignado una tarea: la siguiente semana comenzaré a empacar... pero antes de eso, fumaré, escucharé música, me desvelaré y deleitaré el entorno cuyo propósito fue cumplir un sueño hermoso: pagar mi propia renta, beber mi propio licor en las dosis que creí prudentes para embriagarme, dormir en un colchón a ras de suelo y mirar mis cuadros que enmarcan los muebles que siempre quise tener. Cumplir mis propios horarios y mis nuevas obligaciones, oír mis programas favoritos en la madrugada por la radio y zappear mi propio televisor... Hoy que lo escribo, no doy crédito de cuántas vivencias vertí en este espacio... teorías, tristeza, alegría... Nombres, canciones...

Tic, tac... se acerca la hora. Tic, tac... Fue inevitable dedicar este post a mis dos lugares favoritos... Tic, tac... Aunque sólo uno vendrá conmigo. Tic, tac, tic, tac...

sábado 12 de septiembre de 2009

Bla, bla, bla...

Hoy me cargo un pinche cólico, que hasta se me cierran los ojitos. Pero tengo que dirigirme a lo que será mi próximo departamento, adaptado en la planta baja de la casa de mis padres. Si me dejan mis hermanos, le haré de constructora luego de lanzarnos a almorzar. Auch, me duele mi panza... pero más me duele que este h. espacio, anteriormente mi lugar favorito para escribir, tenga tanta ausencia de palabras.

jueves 3 de septiembre de 2009

Ja, ja, ja...

No mamen, qué cagado.