¿Quién es? Sólo les puedo decir que este dios 'del entretenimiento' SÍ existe y que tiene una sonrisa encantadora.
Requetebendita sea la madre que lo parió...
Quiero vivir en el principado de las ideas brillantes
Requetebendita sea la madre que lo parió...
Eso de los calorcitos que se avecinan ya me está preocupando.
Y así como personajes de este calibre, hubo otros que hacían juego con los héroes del cine clásico europeo y, posteriormente, de los fabricados en la lucrativa meca hollywoodense: al lado del inmutable Rick en Casablanca o del afligido Bob en El hombre que sabía demasiado, siempre con un aspecto desvalido e inquietante, pero lleno de maldad o ambición, según fuera el caso, sin olvidar al Dr. Herman Einstein, en la comedia Arsénico y encajes negros, uno de los filmes con los que en marzo mi canal favorito hace un tributo al actor húngaro a 45 años de su muerte, como ejemplo irrebatible de su importante presencia en la cinematografía. Es más, Lorre fue el alcaloide de Humphrey Bogart para lanzársele a la bella Bacall.