No es para menos crear ilusiones cuando una se acurruca en la tranquilidad de una conversación y en el gusto por verse después de mucho tiempo, para después pasar a una "dominguera" faena en el sofá. Y para rematar, una rica noche en la que el aferrarse a mi cuerpo fue su prioridad con abrazos inconcientes. Toda, toda la noche.
Pero el discreto disfrute dura poco, y discretos nos vamos, para regresar igualmente cautelosos y no perturbar más que la cama, el sofá otra vez y la mesa donde se sirvió una elegante cena, con los gozosos azotes del sexo y las palabras ahogadas del "cómo eché de menos todo esto". Lo demás, mejor no recordarlo, porque podemos "volver" a no vernos más.
lunes, 31 de mayo de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
La ley de la inversa
Qué tal que deseamos algo y por el solo hecho de desearlo y estar bien dispuestos a que suceda, no pasa NADA. Ya saben, eso de la ley de la inversa.
Ahí me tienen, queriendo no tener nada enfrente que perturbe mi cabeza y corazón y ¡zaz!, ahí estuvieron. Dos.
Mientras necesitaba a toda costa del sexo, pero poniendo las cartas sobre la mesa (y el coño en la cama, el sillón, sí, también en la mesa y demás mobiliario disponible aunque no importaba si fuera incómodo) repetía que todo era cuestión de adaptarse y que no se requería de empiernarnos por compromiso y... ¡ZAZ!, las cosas llegaron a tal grado que sentía pasos en la azotea y uno que otro latido inquietante.
Hoy fue el día en que necesité hablar más seriamente con mi vecino-hermano y él me dijo: "Éste es el segundo, ¿te fijas? Va el segundo con el que quieres mantener la suficiente distancia para que se quede muuuy lejos de ti. Claro, no es una constante, pero puede convertirse en eso. Y, finalmente, quedaste insatisfecha. En TODO".
Un par de días antes hablaba con Chac y Chucho, y confesé que mi andar renuente había tomado otro rumbo: sí, quiero conocer a alguien que me haga sentir bien y que no sólo el sexo comande.
No es que abdique a la maravillosa sensación de que me abran las piernas, introduzcan el falo y me besen los senos por el simple hecho de hacerlo. Sólo quiero que haya otro tipo de diálogos que el "oh, sí, wow", los nombres de los miembros (todos) y los etcéteras rigurosos cuando sólo hay una atracción fisiológica. Que es riquísimo limitarse a eso. Oh, sí.
No niego que hubo vínculos de otro tipo, pero me percataba que no fueran más allá de dos días porque eso ya se convertía en monotonía. Y sin sexo en la segunda noche. Pues qué chiste, ¿no?
Entonces, si deseo algo más que el contacto en la cama y no en la sala de una casa mirando tele sin que me dé comezón en todo el cuerpo porque demando que me cojan en ese momento, bueno, pues la ley de la inversa hará que me dé un tiempo a solas para saber que no hay que exigir todas esas cosas que terminan siendo de la propiedad del egoísmo.
Nop, ya tuve suficiente de eso. Ahora quiero paz. Como sea... Siempre y cuando mi libido esté en paz también. Aunque creo que la ley de la inversa hará su trabajo también es eso...
Ahí me tienen, queriendo no tener nada enfrente que perturbe mi cabeza y corazón y ¡zaz!, ahí estuvieron. Dos.
Mientras necesitaba a toda costa del sexo, pero poniendo las cartas sobre la mesa (y el coño en la cama, el sillón, sí, también en la mesa y demás mobiliario disponible aunque no importaba si fuera incómodo) repetía que todo era cuestión de adaptarse y que no se requería de empiernarnos por compromiso y... ¡ZAZ!, las cosas llegaron a tal grado que sentía pasos en la azotea y uno que otro latido inquietante.
Hoy fue el día en que necesité hablar más seriamente con mi vecino-hermano y él me dijo: "Éste es el segundo, ¿te fijas? Va el segundo con el que quieres mantener la suficiente distancia para que se quede muuuy lejos de ti. Claro, no es una constante, pero puede convertirse en eso. Y, finalmente, quedaste insatisfecha. En TODO".
Un par de días antes hablaba con Chac y Chucho, y confesé que mi andar renuente había tomado otro rumbo: sí, quiero conocer a alguien que me haga sentir bien y que no sólo el sexo comande.
No es que abdique a la maravillosa sensación de que me abran las piernas, introduzcan el falo y me besen los senos por el simple hecho de hacerlo. Sólo quiero que haya otro tipo de diálogos que el "oh, sí, wow", los nombres de los miembros (todos) y los etcéteras rigurosos cuando sólo hay una atracción fisiológica. Que es riquísimo limitarse a eso. Oh, sí.
No niego que hubo vínculos de otro tipo, pero me percataba que no fueran más allá de dos días porque eso ya se convertía en monotonía. Y sin sexo en la segunda noche. Pues qué chiste, ¿no?
Entonces, si deseo algo más que el contacto en la cama y no en la sala de una casa mirando tele sin que me dé comezón en todo el cuerpo porque demando que me cojan en ese momento, bueno, pues la ley de la inversa hará que me dé un tiempo a solas para saber que no hay que exigir todas esas cosas que terminan siendo de la propiedad del egoísmo.
Nop, ya tuve suficiente de eso. Ahora quiero paz. Como sea... Siempre y cuando mi libido esté en paz también. Aunque creo que la ley de la inversa hará su trabajo también es eso...
miércoles, 13 de enero de 2010
De las huellas de los pensantes hiperactivos
Por algunos meses he seguido los blogs de personajes quienes el tiempo que les queda en el trajín de la vida loca lo usan en la búsqueda de arte extremadamente actual y sincero.
Y por ACÁ les hago quorum. (Es mi otro blog.)
Esto, como otras cosas, sí que está de goevos. Enjoy!
Y por ACÁ les hago quorum. (Es mi otro blog.)
Esto, como otras cosas, sí que está de goevos. Enjoy!
domingo, 10 de enero de 2010
Pachistyle del amor
¿Les conté que tengo nuevo trabajo? (Creo que fue en el otro blog).
Bueno, el chiste es que tengo que mandar un mensaje de ahorro, a través de un folleto de 8 páginas, a las amas de casa que sólo van al mercado de su barrio. No les gusta ir a súper. Se sienten más cómodas con las bolsas del mandado y las de a kilo despachadas en un balanzón. ¿El personaje representativo? Doña Pacha. A partir de esa premisa (y gracias a textos generados para una revista de la misma "empresa"), debo hablarle a este sector matriarcal.
La cosa es que, de los textos dirigidos a la comunidad integrada por gente como tú, él, ella o como yo, hay que extraer lo encomendado y darle el pachistyle. Llevo dos ejemplares hechos y había sido fácil. Consejos para ahorra el agua, "sacarle jugo" a los jugos...
Es díficil hablarle, para ese mes del amor y la amistad, del ahorro en pareja. ¿Por qué? Sabemos que un marido como el de la Pacha (lo que yo no sé es cómo se llama) quizá no tenga mucha idea de lo que es un presupuesto "en pareja". También sabemos que hombres como él entregan el gasto (recuerdo a mis padres y esto era semanal, creo) y que la doña se haga bolas, al tiempo que tampoco sabemos en qué gasta el don lo que pueda guardar para efectos personales. Mi jefe dice que puede gustarle el aportar y cosas de ésas. Nah, cliché.
No trato con este post resolver dicho artículo, ilustrado con monitos graciosos hechos por un excelente dibujante, pero debo escribir, lo que sea, para sentir que no dejé en blanco la noche, especialmente para esta tarea. Debe ser de entre 1,500 y 2,000 caracteres, desestructurado y, como se darán cuenta, con un lenguaje sencillo y hablándoles de "usted".
Casi acabo la tercera temporada de Sex and the City (mala música de fondo, y ni me imagino si la Pacha tenga el tipo de sexo que me guste) y mientras ocurre, he abierto y cerrado "el sistema" varias veces tratando de sacar algo de la cabeza y echarlo al espacio. Y pensar que cuando mi jefe me preguntó cómo abordaría el tema (también lo creyó complicado) tartamudeé y enredé la explicación del tema que yo ya creía resuelto cuando se expuso en la junta mensual de contenidos varios. Sin embargo, no sé cómo lo convencí y me dijo: "adelante, hazlo".
Son las 3 con 20 de la madrugada y hoy tengo una cita por la tarde. Sé que si no termino este texto estaré pensando en él durante toda la comida y trataré de que sea lo más breve posible para correr y elaborarlo. También tengo otros textos más que hacer.
Ah, doña Pacha, ella es la persona más sencilla en toda la ciudad y me hago bolas para poder hablar con ella sobre el amor... o de ahorra en pareja.
Bueno, el chiste es que tengo que mandar un mensaje de ahorro, a través de un folleto de 8 páginas, a las amas de casa que sólo van al mercado de su barrio. No les gusta ir a súper. Se sienten más cómodas con las bolsas del mandado y las de a kilo despachadas en un balanzón. ¿El personaje representativo? Doña Pacha. A partir de esa premisa (y gracias a textos generados para una revista de la misma "empresa"), debo hablarle a este sector matriarcal.
La cosa es que, de los textos dirigidos a la comunidad integrada por gente como tú, él, ella o como yo, hay que extraer lo encomendado y darle el pachistyle. Llevo dos ejemplares hechos y había sido fácil. Consejos para ahorra el agua, "sacarle jugo" a los jugos...
Es díficil hablarle, para ese mes del amor y la amistad, del ahorro en pareja. ¿Por qué? Sabemos que un marido como el de la Pacha (lo que yo no sé es cómo se llama) quizá no tenga mucha idea de lo que es un presupuesto "en pareja". También sabemos que hombres como él entregan el gasto (recuerdo a mis padres y esto era semanal, creo) y que la doña se haga bolas, al tiempo que tampoco sabemos en qué gasta el don lo que pueda guardar para efectos personales. Mi jefe dice que puede gustarle el aportar y cosas de ésas. Nah, cliché.
No trato con este post resolver dicho artículo, ilustrado con monitos graciosos hechos por un excelente dibujante, pero debo escribir, lo que sea, para sentir que no dejé en blanco la noche, especialmente para esta tarea. Debe ser de entre 1,500 y 2,000 caracteres, desestructurado y, como se darán cuenta, con un lenguaje sencillo y hablándoles de "usted".
Casi acabo la tercera temporada de Sex and the City (mala música de fondo, y ni me imagino si la Pacha tenga el tipo de sexo que me guste) y mientras ocurre, he abierto y cerrado "el sistema" varias veces tratando de sacar algo de la cabeza y echarlo al espacio. Y pensar que cuando mi jefe me preguntó cómo abordaría el tema (también lo creyó complicado) tartamudeé y enredé la explicación del tema que yo ya creía resuelto cuando se expuso en la junta mensual de contenidos varios. Sin embargo, no sé cómo lo convencí y me dijo: "adelante, hazlo".
Son las 3 con 20 de la madrugada y hoy tengo una cita por la tarde. Sé que si no termino este texto estaré pensando en él durante toda la comida y trataré de que sea lo más breve posible para correr y elaborarlo. También tengo otros textos más que hacer.Ah, doña Pacha, ella es la persona más sencilla en toda la ciudad y me hago bolas para poder hablar con ella sobre el amor... o de ahorra en pareja.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Todo con moderación

Muchos dirían que me he adelantado a cumplir los propósitos de nuevo año porque he dejado de fumar como chacuaco desde hace un par de meses. Yo diría que, como hace más o menos 10 años, después de echarme una cajetilla diaria, 'olvidé el encendedor en alguna parte'.
Fue así como fumé un par cada día y después fue meramente social. No vi cabezudos ni enanos morados en el proceso ni fue un propósito obligado. Hoy tampoco. Algo pasa en mi mente que necesita, más que el cuerpo, de algunos elementos que hacen juego con ciertas actividades, como escribir, estar nervioso o perder el tiempo viendo las estrellas.
No se me da eso de la radicalidad. Si al año de 'casada' pensé en 'divorciarme', no fue así, o cuando no soporté la escuela, pasó un buen tiempo antes de dejarla para que mis papás no sintieran tan gacho. Finalmente, lo hice por ellos. Por eso, ahora que he renunciado parcialmente al vicio de la nicotina, defiendo la idea de que si existen los cigarros, igual que el alcohol, es para disponer de ellos, así como los hombres guapos sin tener uno como novio. O sea, to-do-con-mo-de-ra-ción.
Éstas son algunas cosas que han ayudado en mi 'rehabilitación' involuntaria:
1. Regresé a la casa donde nací y: o es la mala ventilación o el respeto que me impone lo que hace que no expulse los humos contaminantes. Llega a desagradarme.
2. Noté un buen rendimiento a la hora (o más, según el caso) de follar. Además, me ha elevado el líbido tanto, que coincide con el tiempo que llevo sin fumar... Ahora que lo pienso y con el adorable y sabroso receptor un tanto cuanto lejos de este mi ganoso cuerpecito... ¿tendré que chingarle duro al cigarro otra vez?
3. Actualmente laboro en el piso 14 y: o tengo que bajar hasta tierra firme (y me da güeva) para fumar o subir a la terraza del 18, pero se me baja la presión por la altura, y si fumo, pos peor.
4. Regularmente me reuno con personas que no fuman como antes lo hacía yo.
5. La gastritis, hombre, la gastritis.
Aunque nunca dije que haya dejado de gustarme. Por eso, hoy fumo cuando se me antoja (esto ocurre cada 15 días aprox) y no pasa de tres pitillos.
Señor@s, es cosa de permitirse y no obligarse o hasta mutilarse.
Creo que estoy volviéndome más chingona que antes.
jueves, 24 de diciembre de 2009
De las fechas
Y ahora, el Sting navideño. Sí, qué mamona.
Señor@s, logren la felicidad. Léanme a mí, que con este lindo y barbón ejemplar comienza mi búsqueda.
Señor@s, logren la felicidad. Léanme a mí, que con este lindo y barbón ejemplar comienza mi búsqueda.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
De un club que desayuna
Así como puedo tener al venerable Truffaut, en mi DVDteca también está esta joyita ochentera.
Malditas muvis
Estaba yo bien quitada de la pena cuando zapié con particular alegría los canales de cine que hay en la TV de paga. Leyeron bien: DE PAGA. Cuando, en uno de ellos, escucho que una voz chirriaba hasta las más profundas cloacas de la chafez. Era Gabriela Goldsmith en un escenario de cuadritos y espejos por doquier, mientras el Casio se daba vuelo. Y así empezó mi cinismo que no satisfice con sólo unos minutos, como suele ser cuando encaro estos bodrios. No. Seguí observando desfachatadamente, no sin antes voltear pa' todos lados y al mismo tiempo hacía como que estaba viendo una peli del Antonio Banderas joligudense (no, pus creo que salía peor) pa' que mi hermano (con quien comparto aún cocina) no me cachara en tan miserable vouyerismo.
Y así corrió la película, mientras desfilaban sus 'actores', desde Sebastián Ligarde, pasando por la entonada actriz, hasta llegar al soberbio histrionismo de Alejandro Peniche. ¿El tema? El sida. En una orgía de juego, droga y agujas con sangre, los protagonistas se explayan en un bipolarismo argumental detectable hasta su madre en un par de carabets, donde la joven ambiciosa cumple sus deseos de ser cantante, sin importar cuántos se la tengan que follar.
En fin, que esta joyita noventera terminó en espectacular exterminio de capos (cabe mencionar que la ocurrencia incidental al final de la cinta me recordó a Woody Allen, en algo así como en que el 'supuesto más pendejo' se queda con la mayor tajada, pero se lo carga la chingada por un inocente descuido de cálculo), al tiempo que el virus acometía los cuerpos de los implicados en el drama amoroso-cómico-mágico-musical (recuerden que por su OST me quedé), el cual después de más o menos 48 horas comenzó a deteriorar la salud de, por ejemplo, un inocente niño, pronunciándose en una incesante tos (sí, claro, por supuesto, era el siglo pasado y se sabía nada de la enfermedad). El apocalipsis o, como berreó Jairo poseso de Ligarde o al revés, cuando supo su desdicha: "una maldición". Pero el amor lo salva todo y el que le profesa a la dama, junto al clamor de su tía, quien predijo la desventura, hacen que el zoom culminante se ocupe del rostro del Cristo en la pared... Fondo negro-créditos:
ISMAEL RODRÍGUEZ JR.-Director (¿quién dijo que de tal palo tal astilla? Aunque su progenitor se aventó sus capiruchos con la saga memorable de Reclusorio)
FERNANDO SARIÑANA-Coordinador de producción (¿les suena a algo así como Amar te duele, Todo el poder, Miroslava, etc.?). Y va lo mejor...
EMILIO CARBALLIDO-Guión... Sí, el mismo que ganó varios premios por los guiones de Macario y El águila descalza, entre otros, y muchas obras de teatro.
Bizarro, ¿no?... Pero no más que los 60 y tantos minutos de cinta tan útiles para volver a hablar de cine en este mi querido blog. Gracias.
PD: La película se llama Trébol negro: Sida, una maldición desconocida. Pero esto creo que les importa dos pingas.
¿Así o más chafa?
Otra PD: Ay, por palabras como las tuyas, mi querido flash, se convierten en triunfales los regresos.
Besos púrpuras para ti (creí que no volvería a decirlo).
Y así corrió la película, mientras desfilaban sus 'actores', desde Sebastián Ligarde, pasando por la entonada actriz, hasta llegar al soberbio histrionismo de Alejandro Peniche. ¿El tema? El sida. En una orgía de juego, droga y agujas con sangre, los protagonistas se explayan en un bipolarismo argumental detectable hasta su madre en un par de carabets, donde la joven ambiciosa cumple sus deseos de ser cantante, sin importar cuántos se la tengan que follar.
En fin, que esta joyita noventera terminó en espectacular exterminio de capos (cabe mencionar que la ocurrencia incidental al final de la cinta me recordó a Woody Allen, en algo así como en que el 'supuesto más pendejo' se queda con la mayor tajada, pero se lo carga la chingada por un inocente descuido de cálculo), al tiempo que el virus acometía los cuerpos de los implicados en el drama amoroso-cómico-mágico-musical (recuerden que por su OST me quedé), el cual después de más o menos 48 horas comenzó a deteriorar la salud de, por ejemplo, un inocente niño, pronunciándose en una incesante tos (sí, claro, por supuesto, era el siglo pasado y se sabía nada de la enfermedad). El apocalipsis o, como berreó Jairo poseso de Ligarde o al revés, cuando supo su desdicha: "una maldición". Pero el amor lo salva todo y el que le profesa a la dama, junto al clamor de su tía, quien predijo la desventura, hacen que el zoom culminante se ocupe del rostro del Cristo en la pared... Fondo negro-créditos:
ISMAEL RODRÍGUEZ JR.-Director (¿quién dijo que de tal palo tal astilla? Aunque su progenitor se aventó sus capiruchos con la saga memorable de Reclusorio)
FERNANDO SARIÑANA-Coordinador de producción (¿les suena a algo así como Amar te duele, Todo el poder, Miroslava, etc.?). Y va lo mejor...
EMILIO CARBALLIDO-Guión... Sí, el mismo que ganó varios premios por los guiones de Macario y El águila descalza, entre otros, y muchas obras de teatro.
Bizarro, ¿no?... Pero no más que los 60 y tantos minutos de cinta tan útiles para volver a hablar de cine en este mi querido blog. Gracias.
PD: La película se llama Trébol negro: Sida, una maldición desconocida. Pero esto creo que les importa dos pingas.
¿Así o más chafa?Otra PD: Ay, por palabras como las tuyas, mi querido flash, se convierten en triunfales los regresos.
Besos púrpuras para ti (creí que no volvería a decirlo).
domingo, 20 de diciembre de 2009
Me soy imponderable
Me da la impresión de que este h. espacio, a güevo, tenía que ser retomado para los eventos personales, sabiondos y de aficiones.Todo inició cuando noté que aquel blog no me daba esa intimidad punzante y categórica que el presente me otorga. Sin embargo, seguirá activo para los menesteres apropiados (está bonito). Es que las transiciones están cabronas y como que a una se le acaban las migajas a lo largo del camino y, pos lo perdemos. Y mientras lo pensaba, pues no hice nada.
Luego, un buen día, mi querida Akire me notificó que eso de ponerse a dieta de palabras y vivencias no es bueno para la salud. Lo pensé y entendí que eso de tragar 'merde' tampoco es saludable.
Hoy recibí un correo que reafirmó mi interés por volver al mundo bloguero... pero a través de este diario. Reactivo mi h. blog, el de siempre, el que no puedo reemplazar.
Gracias, sublimes mensajeros y defensores de la palabra escrita.
domingo, 11 de octubre de 2009
Me 'cambio'
Creo que hay que motivarse de otras maneras. Hay que darse el chance de reinventarse, mientras los vientos no aparecen en climas infernales en tiempos en los que, en la antigüedad, un aire fresco fotografiaba nuestro mejor ángulo. El otoño apareció diferente este año, ¿verdad?Señor@s, esta muñeca se cambia de aparador. Si en anteriores posts prometí llevarme mis chivas a otro terreno, incluido mi h. blog, al dejar este amable departamento, he cambiado de opinión. Gracias a los seres que habitan los principados de las ideas brillantes, me enteré de un lugar de pinta agradable a donde me mudo, y dejo también este 'sitio', el cual mantendré vivo a través de uno que otro vistazo para recordar lo mucho y enriquecedor que pasó por aquí.
No me daré otra explicación por la cual quiero 'cambiarme' sino la que hace que me vea al espejo de otra manera cada mañana. (Señor@s, es mera terapia)
Si gustan, los veo allá.
NOTA: Sólo espero descubrir pronto cómo lograr que cada post tenga sus h. comentarios.
viernes, 9 de octubre de 2009
A amachinar
Hoy tengo unas ganas de ir a tomarme una cerveza... El trajín del 'cuidado' del libro en turno (cuyo proceso de edición está por expirar en algunas horas) me ha dejado peor que trapeador de instancia gubernamental. Sin embargo, no podré esta noche, mañana me esperan una aguja chupa sangre y laboratorios dispuestos a indagar en otros fluidos, como parte de un forzoso trámite que debo cumplir dentro de la papelitis del próximo recinto laboral. Así que el acohol tendrá que esperar. Pero antes de que esto ocurra (también el día de hoy), debo buscar una cita con el ginecólogo. Tendré, again, el tiempo justo para sólo trabajar (también en casa, hay que empacar) la siguiente semana (y las que siguen), y dicha visita no puedo postergarla ni un día más.
En verdad, me deprimen todas estas cosas que, obligatoriamente, debo hacer cuando la salud no está muy bien que digamos.
En fin, tendré respuestas a mis dudas (si encuentro cita disponible) y esperaré a que el proceso próximo para lograr la casi estabilidad laboral pase para volver a ser una mujer con una agenda civilizada.
En verdad, me deprimen todas estas cosas que, obligatoriamente, debo hacer cuando la salud no está muy bien que digamos.
En fin, tendré respuestas a mis dudas (si encuentro cita disponible) y esperaré a que el proceso próximo para lograr la casi estabilidad laboral pase para volver a ser una mujer con una agenda civilizada.
martes, 29 de septiembre de 2009
lunes, 28 de septiembre de 2009
Gracias
He recibido mi primer cheque después de largos meses de la no reciprocidad salarial. Estoy contenta, y aunque me enteré que el infortunio tocó a mi familia (sin pasar a mayores), creo que este día es digno de recordar por las cosas buenas que llegan merecidamente. El Supremo lo compensa todo.
No he parado de lanzar agradecimientos. Tengo un mundo de amigos que quieren mi bien. Thaks, Lord!!
No he parado de lanzar agradecimientos. Tengo un mundo de amigos que quieren mi bien. Thaks, Lord!!
Bla, bla, bla del nuevo año
Son las 12:46 y faltan, más o menos, 4 horas y minutos para que cumpla los 35. Sí, berrié por primera vez a las 5 y algo de una mañana en el Santa Lucía.
Y no ha dependido en nada la fecha de mi aniversario para que cada día me ocurra algo diferente. Los ciclos se cierran según la emoción o el desgano que le echemos a la vida. No, no son sorpresas ni situaciones inesperadas a la vista de la gente que me rodea. Sin embargo, para mí, es la incertidumbre del tener, no tener y querer tener, la que hace que pueda inhalar nuevos aires cuando ocurren cosas nuevas.
¿Qué de kármico tiene este post, si en anteriores años nunca había escrito una reflexión sobre tal acontecimiento? En los dos años de vida de este diario siempre llegué hasta los primeros cuatro días después del 20, y para ser honesta, el del 2007 fue uno de los cumpleaños más alegres, en un salón de prensa en pleno cono sur, sí, el mero día, casi un mes después de la devastadora ruptura y meses más de la segunda muerte más dolorosa que cualquiera pueda contemplar. Y si continúo mencionando estos dos hechos es porque, en mis treintas, han sido las dos pruebas de sobrevivencia más intensas, sin olvidar el cese en la plenitud de mi carrera...
Hoy, a tanto tiempo de no estar a la altura de cierres agotadores y negociaciones insaciables, estoy a punto de terminar una edición extenuante, en la que solicitaron de mis servicios frilanceros, lidiando con distancias y horarios en los que ya no tenía tanta resistencia, mientras el reloj hace de las suyas y el tabaco también, además de una que otra dolencia que, ay, jijo, me está haciendo ver mi suerte.
Sin embargo, ha sido uno de los regalos más satisfactorios este mes de septiembre, sin dejar de lado la grata experiencia de transmitir en vivo –desde hace cinco meses– cada martes, en la h. estación de radio de mis amores con el amigo de mis amores... Amigos, ay, mis amigos... en los que incluyo a mis hermanos, y uno que otro vicio telenovelero.
Llueve a baldes, y me pongo en calidad de escribiente frente a la pantalla recibiendo mi nuevo año, que se acumula en este costal de huesos, ácidos gástricos y hormonas, las cuales no han estado últimamente en punto de ebullición. Ellas también se cansan.
Hay proyectos, hay libertad, hay seres amados y un gran pendiente inmoviliario en construcción.
Sí, ser feliz es lo que quiero. No más.
Y no ha dependido en nada la fecha de mi aniversario para que cada día me ocurra algo diferente. Los ciclos se cierran según la emoción o el desgano que le echemos a la vida. No, no son sorpresas ni situaciones inesperadas a la vista de la gente que me rodea. Sin embargo, para mí, es la incertidumbre del tener, no tener y querer tener, la que hace que pueda inhalar nuevos aires cuando ocurren cosas nuevas.
¿Qué de kármico tiene este post, si en anteriores años nunca había escrito una reflexión sobre tal acontecimiento? En los dos años de vida de este diario siempre llegué hasta los primeros cuatro días después del 20, y para ser honesta, el del 2007 fue uno de los cumpleaños más alegres, en un salón de prensa en pleno cono sur, sí, el mero día, casi un mes después de la devastadora ruptura y meses más de la segunda muerte más dolorosa que cualquiera pueda contemplar. Y si continúo mencionando estos dos hechos es porque, en mis treintas, han sido las dos pruebas de sobrevivencia más intensas, sin olvidar el cese en la plenitud de mi carrera...
Hoy, a tanto tiempo de no estar a la altura de cierres agotadores y negociaciones insaciables, estoy a punto de terminar una edición extenuante, en la que solicitaron de mis servicios frilanceros, lidiando con distancias y horarios en los que ya no tenía tanta resistencia, mientras el reloj hace de las suyas y el tabaco también, además de una que otra dolencia que, ay, jijo, me está haciendo ver mi suerte.
Sin embargo, ha sido uno de los regalos más satisfactorios este mes de septiembre, sin dejar de lado la grata experiencia de transmitir en vivo –desde hace cinco meses– cada martes, en la h. estación de radio de mis amores con el amigo de mis amores... Amigos, ay, mis amigos... en los que incluyo a mis hermanos, y uno que otro vicio telenovelero.
Llueve a baldes, y me pongo en calidad de escribiente frente a la pantalla recibiendo mi nuevo año, que se acumula en este costal de huesos, ácidos gástricos y hormonas, las cuales no han estado últimamente en punto de ebullición. Ellas también se cansan.
Hay proyectos, hay libertad, hay seres amados y un gran pendiente inmoviliario en construcción.
Sí, ser feliz es lo que quiero. No más.domingo, 13 de septiembre de 2009
Tic, tac, tic, tac (de mis lugares favoritos)...
Fue un 15 de marzo cuando escribí mi primer post. Buenos recuerdos se tituló. Y hablé de una vieja máquina de escribir que se llama Remington negra de casi 20 kilos.
Han pasado más de tres años y no doy crédito de cuántas palabras vertí en este espacio... teorías, tristeza, alegría... Nombres, canciones, gustos y disgustos; belleza, horripilantes creencias, acertadas conveniencias, desconfianza, acuerdos y malos pensamientos... Soledad, compañías... Ah, esas compañías... Sexo, abstinencia... autocomplacencia... mis amigos, mis hermanos, mis padres, la lluvia, la luna... los grillos, hormigas, alacranes... extractos, esencias, adicciones, oraciones... La inspiración y de cuando no la había; del amor y cuando no lo había. Del cine, del soundtrack de mi vida.
Y han pasado tantos días en blanco, pero que en negro o de colores estuvieron en la mente y que por muchas razones no llené en este blog de bello púrpura. Dicen los astrólogos que el púrpura es sinónimo de protección cuando lo vistes. Que el púrpura aullenta las malas vibras, entes malignos, que dañan. Así fue que me atavié de púrpura y poco a poco se fueron las dolencias.
Hoy, a casi dos años de habitar otro espacio llamado casa, revientan las ideas y vuelvo a escribir a conciencia. Pensé: "Falta poco para que deje mi casa... en algo más de un mes...". Me he asignado una tarea: la siguiente semana comenzaré a empacar... pero antes de eso, fumaré, escucharé música, me desvelaré y deleitaré el entorno cuyo propósito fue cumplir un sueño hermoso: pagar mi propia renta, beber mi propio licor en las dosis que creí prudentes para embriagarme, dormir en un colchón a ras de suelo y mirar mis cuadros que enmarcan los muebles que siempre quise tener. Cumplir mis propios horarios y mis nuevas obligaciones, oír mis programas favoritos en la madrugada por la radio y zappear mi propio televisor... Hoy que lo escribo, no doy crédito de cuántas vivencias vertí en este espacio... teorías, tristeza, alegría... Nombres, canciones...
Tic, tac... se acerca la hora. Tic, tac... Fue inevitable dedicar este post a mis dos lugares favoritos... Tic, tac... Aunque sólo uno vendrá conmigo. Tic, tac, tic, tac...
Han pasado más de tres años y no doy crédito de cuántas palabras vertí en este espacio... teorías, tristeza, alegría... Nombres, canciones, gustos y disgustos; belleza, horripilantes creencias, acertadas conveniencias, desconfianza, acuerdos y malos pensamientos... Soledad, compañías... Ah, esas compañías... Sexo, abstinencia... autocomplacencia... mis amigos, mis hermanos, mis padres, la lluvia, la luna... los grillos, hormigas, alacranes... extractos, esencias, adicciones, oraciones... La inspiración y de cuando no la había; del amor y cuando no lo había. Del cine, del soundtrack de mi vida.
Y han pasado tantos días en blanco, pero que en negro o de colores estuvieron en la mente y que por muchas razones no llené en este blog de bello púrpura. Dicen los astrólogos que el púrpura es sinónimo de protección cuando lo vistes. Que el púrpura aullenta las malas vibras, entes malignos, que dañan. Así fue que me atavié de púrpura y poco a poco se fueron las dolencias.
Hoy, a casi dos años de habitar otro espacio llamado casa, revientan las ideas y vuelvo a escribir a conciencia. Pensé: "Falta poco para que deje mi casa... en algo más de un mes...". Me he asignado una tarea: la siguiente semana comenzaré a empacar... pero antes de eso, fumaré, escucharé música, me desvelaré y deleitaré el entorno cuyo propósito fue cumplir un sueño hermoso: pagar mi propia renta, beber mi propio licor en las dosis que creí prudentes para embriagarme, dormir en un colchón a ras de suelo y mirar mis cuadros que enmarcan los muebles que siempre quise tener. Cumplir mis propios horarios y mis nuevas obligaciones, oír mis programas favoritos en la madrugada por la radio y zappear mi propio televisor... Hoy que lo escribo, no doy crédito de cuántas vivencias vertí en este espacio... teorías, tristeza, alegría... Nombres, canciones...
Tic, tac... se acerca la hora. Tic, tac... Fue inevitable dedicar este post a mis dos lugares favoritos... Tic, tac... Aunque sólo uno vendrá conmigo. Tic, tac, tic, tac...
sábado, 12 de septiembre de 2009
Bla, bla, bla...
Hoy me cargo un pinche cólico, que hasta se me cierran los ojitos. Pero tengo que dirigirme a lo que será mi próximo departamento, adaptado en la planta baja de la casa de mis padres. Si me dejan mis hermanos, le haré de constructora luego de lanzarnos a almorzar. Auch, me duele mi panza... pero más me duele que este h. espacio, anteriormente mi lugar favorito para escribir, tenga tanta ausencia de palabras.
jueves, 3 de septiembre de 2009
lunes, 17 de agosto de 2009
Hoy confirmo que...
1. Soy amante de la miel de maple
2. Es imprescindible escuchar radio por las mañanas
3. Si me duermo antes de las 2, a güevo me despierto a las 6.30 (qué pinche sueño tengo ahora)
4. Me encantan los lunes
5. Ser cantante grupero y apellidarse Elizalde puede ser riesgoso para la salud (escuchar el género, también)
6. Na'más no me entra la mezcla de lo típicamente mexicano y el inglés, pues por mucho homenaje a la actriz Lupe Vélez y ensalce latino en Estados Unidos, el título del mediometraje Forever Lupe se oye igual que el rídiculo "I love you, Panzón" de la Frida de Hayek...
7. "Déjà Vu" de Cerati es bien buena
8. Miss Peggy habla como Tootsie
9. Amo a Sting cada día más
10. Quiero coordinar ese periódico
2. Es imprescindible escuchar radio por las mañanas
3. Si me duermo antes de las 2, a güevo me despierto a las 6.30 (qué pinche sueño tengo ahora)
4. Me encantan los lunes
5. Ser cantante grupero y apellidarse Elizalde puede ser riesgoso para la salud (escuchar el género, también)
6. Na'más no me entra la mezcla de lo típicamente mexicano y el inglés, pues por mucho homenaje a la actriz Lupe Vélez y ensalce latino en Estados Unidos, el título del mediometraje Forever Lupe se oye igual que el rídiculo "I love you, Panzón" de la Frida de Hayek...
7. "Déjà Vu" de Cerati es bien buena
8. Miss Peggy habla como Tootsie
9. Amo a Sting cada día más
10. Quiero coordinar ese periódico
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