lunes, 23 de julio de 2007
...
Poco a poco se va vaciando el estómago. Ahora la soledad es lo que llaman una oquedad desesperante, así fue hace 10 años. No obstante que hoy es tolerable, sigue siendo como negrura en el cielo provinciano pero sin tranquilidad. El silencio es un zumbido aunque haya gente. ¿Qué viene? Lo sé y, sin embargo, pregunto. Hay miedo al tiempo, a la rutina con la muerte fresca, a los recuerdos; hay miedo a las letras tristes, a los acordes viejos, a los sonidos que eran comunes y ahora son especiales, mas poco gratos porque duelen... Ay de aquellos que ven el espacio que antes se ocupó y que sólo observan su ropa, sus cosas, sus pasos.
Gracias...
Por el tiempo, por las cosas buenas y malas, las confidencias, por dejarme ser tu amiga. Gracias por la niñez y los hermanos, por los Pitufos, porque nací y por decirme que por tu necedad estoy aquí. Muchas gracias por el esfuerzo que le pongo a la vida, porque sin ti, no sería valiosa, tan sin esmero. Gracias por mis llamadas a tu oficina, por tus llamadas a mi oficina.
Muchas gracias por el cine, las funciones y mi PEZ de naranja en forma de Tribilín; por el Rivoli, el Ópera y el Cosmos, el Bella Época, el Cuitláhuac; gracias por 'Ben-Hur' y 'Mary Popins', a años luz de sus estrenos. Gracias por los actores, las actrices, por sus nombres complicados, sus historias.
Gracias por la comida, por tu ojos que me vieron, que ya no me vieron, pero que me guardan hasta siempre. Gracias por tu olor. Gracias por tus manos que amasaron mis brazos para cerciorarte si estaba bien alimentada; por tu frente para darte un beso, por tu cuerpo indefenso que apreté sin que fuera bastante. Gracias por los regalos, las reprimendas, por la escases que me hizo bien fuerte. Gracias por mi casa que no olvido, que me recibe ahora como cuando tú. Gracias por los sábados en tu oficina, yo pecho tierra sobre la alfombra y tú de lentes sobre papeles en desorden, como mi cabeza ahorita, como mis palabras, mis ideas, sin saber cómo empezar a agradecerte.
Si hay algo pendiente, gracias por comprenderme y perdón por no haber hecho suficiente. Gracias, papá, por quererme.
Muchas gracias por el cine, las funciones y mi PEZ de naranja en forma de Tribilín; por el Rivoli, el Ópera y el Cosmos, el Bella Época, el Cuitláhuac; gracias por 'Ben-Hur' y 'Mary Popins', a años luz de sus estrenos. Gracias por los actores, las actrices, por sus nombres complicados, sus historias.
Gracias por la comida, por tu ojos que me vieron, que ya no me vieron, pero que me guardan hasta siempre. Gracias por tu olor. Gracias por tus manos que amasaron mis brazos para cerciorarte si estaba bien alimentada; por tu frente para darte un beso, por tu cuerpo indefenso que apreté sin que fuera bastante. Gracias por los regalos, las reprimendas, por la escases que me hizo bien fuerte. Gracias por mi casa que no olvido, que me recibe ahora como cuando tú. Gracias por los sábados en tu oficina, yo pecho tierra sobre la alfombra y tú de lentes sobre papeles en desorden, como mi cabeza ahorita, como mis palabras, mis ideas, sin saber cómo empezar a agradecerte.
Si hay algo pendiente, gracias por comprenderme y perdón por no haber hecho suficiente. Gracias, papá, por quererme.
martes, 17 de julio de 2007
Señito rayo de sol
Para mí (y estoy segura que para muchos más) ni la estatua dorada ni sus nominaciones son buenos referentes hoy en día. Se quedaron atrás esos diálogos de que 'si esta presea se la ganó tal o cual cinta, hay que verla'. Lo siento señores directivos, pero su premio ya no es garantía. Sin embargo, fuera de cualquier mención mía pretenciosa cinematofráfica y comercial (¡uf!), surgió este 2007 una bella coincidencia: 'Little Miss Sunshine' y su nominación como Mejor Película, los premios a su actor de reparto Alan Arkin, a la pequeña Abigail Breslin y a su guión. No hay que entrar en detalles para enfatizar que su elaboración requirió de un simple modelo norteamericano, comedia de situación y lo que a muy pocos les sale cuando desean dejar huella: inteligencia. Claro, hay que mencionar uno que otro suceso predecible, pero aceptable, pues sus consecuencias salvan la obviedad.
No por recordar los magistrales silencios en 'Broken Flowers', quiera decir que los hubo en la peli mencionada, pero sí un aviso constante (para otros creadores) de que la sencilla complejidad es lo que se necesita de vez en cuando, eso que quiere el público que no le importa una premier para ser parte de la cinefilia, sino que se sienta paciente en un sofá y alquila una película a años luz de su estreno; ese que corre ansioso no por los boletos, sino por un par de chelas antes que cierren la tiendita y dejarse llevar por una buena historia que no requiere de costosos artificios para sorprender o, simplemente, satisfacer. Me incluyo en estas simpáticas categorías, ya que prefiero colaborar en el engrandecimiento del DVDDROMO (gol) de mi corazón (donde compro y rento películas, que está a la vuelta de mi casa y son buenos cuais) e 'intentar' dejar a un lado a los adinerados dueños del México del entretenimiento (sobre todo Blockbuster, donde te tratan de la mierda), pues ya tienen bastante lana.
En fin, que 'Little Miss Sunshine' cuenta con un reparto si no admirable, agradable, entre ellos el mismo Alan Arkin y Abigail Breslin como el destello y móvil de la cinta, además de otros actores que valen la pena tan sólo por sus personajes; que se estrenó en el 2006 y que también se cotizó bien en festivales como los BAFTA, los Broadcast Film Critics Association Awards, los Cesar en Francia, los Globos de Oro y más.
Buena tarde me dio esta crossroad, donde una problemática familia se las arregla, con poco dinero, para asistir al gran concurso de Little Miss Sunshine en California, para el cual la pequeña Olive se ha preparado por mucho tiempo. La acompañan un abuelo adicto y querendón (aunque parezca lo contrario) y un adolescente que no ha emitido una palabra durante seis meses; un padre con un sentido del triunfo que no hace juego con su vida, una madre amante del pollo frito (por así decirlo) y quien tolera todo hasta el cansancio, y el hermano de ésta, que no olvida a su joven alumno y motivo por el que se abrió una canal en las muñecas... Sin olvidar una entrañable combi setentera y amarilla, y una banda sonora que va desde "La llorona" (interpretada por el grupo de folk DeVotchKa), hasta "Super Freak", del maniático sexual Rick James.Larga vida a esas producciones que hacen que hable de ellas por mucho tiempo.
PD: Hago notar mi agrado por 'Duro de matar 4.0', y no por eso la he mencionado más que en estas dos líneas, ¿eh?
martes, 10 de julio de 2007
Pues a mí me sonó a algo más rico...
"Siéntate cómodamente. Afloja la ropa y olvida tus preocupaciones. Respira hondo y relájate. Piensa en un limón. Ahora ves su color y su textura. Notas al tacto su piel y su forma, así como la sensación de su peso. Con un afilado cuchillo lo cortas por la mitad. Sientes el olor fuerte y penetrante que te trae recuerdos; aprietas una mitad y ves las gotas de zumo que salen despedidas. Disfrutas del olor. Después, lo acercas a tu boca y pasas la lengua por la parte recién cortada. Te das cuenta del sabor ácido y potente de la fruta. Ahora, nota cuánta saliva has producido".
Arte de la estrategia. Trucos psicológicos: Control Mental
viernes, 6 de julio de 2007
Como antes
Hemos vivido alegrías, simplezas, momentos tristes y difíciles. Son casi seis años... Muchos dirán que no es nada. Para mí lo es todo. El martes fue el primero de tres días en los que trabajamos juntos otra vez. En la misma redacción, como en los viejos tiempos. Llegamos juntos, comimos juntos, platicamos en nuestros tiempos libres y conoció a mis amigos. El último me dolió un montón.Hoy llego a la oficina y siento el vacío. Caray, sólo fueron tres días, dormimos en la misma cama y aun así lo extraño...
miércoles, 4 de julio de 2007
Buena pregunta
Es difícil enfrentarnos a nuestros miedos, depresiones, siempre y cuando se presenten de vez en cuando, que nos caigan de sorpresa, en un momento inesperado. Sin embargo, cuando éstos son compañeros de cuarto, quienes los encaran diariamente son taaaan tolerantes, que viven con ellos, mas no quiere decir que sepan cómo hacerlo. ¿Acaso les gusta su compañía?
El recuento de los hechos
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