Y digo que me disculparán, pues recapitularé la vertiginosa serie de eventos que ha pasado frente a mí: tres proyectos en ebullición, mi nueva y total responsabilidad ante la publicación (con tres meses a prueba, of course), instrucción a una nueva integrante y las respectivas aclaraciones presupuestales, administrativas, qué sé yo, sin olvidar a una reciente y poco agradable directora ejecutiva que ni siquiera me han presentado, y que debo poner al día... Además, ¿un viaje?Así que recibí su última orden: "Pos tienes que ir. Les voy a pedir a ver si te pueden cambiar el vuelo y no sea el día anterior al cierre de revista... y acuérdate que es de gala y no hagas caritas". ¿Mi respuesta? "Gracias por todo".
A la Oro... buena suerte.
(Ay, Dios quiera...)


(Y por encargo...)











