viernes, 29 de agosto de 2008

"El rigor de la noche..."

Hoy me siento romántica. Dormí un poco, limpié la casa y encendí inciensos. Me preparé un sandwich de jamón y arugula, y tomo cerveza. Aún tengo dos. Con todo y la buena iluminación de un foco de 70 watts, en mi mesa hay dos velas púrpuras prendidas para acompañarme esta noche, en la que me siento intensa. Y Billie amenizando... Hay un arsenal de emociones en mí. Los Malboro me sonríen. Mientras hay un gran estímulo para escribir, me abraza esa poesía, que es definitiva, sin rodeos, con sentido. Y a pesar del I'm Gonna Lock My Heart (And Throw Away the Key) de la Holiday, no hago ni el más mínimo intento por sacudir el fragor de los últimos días. No esta noche. Es la gran maquinaria que hace sertirme de esta manera. Hoy no quiero "aparcar el romance en la orilla de la banqueta ni tirar la llave". No esta noche.
Hay terquedad en mis instintos, "Please, don't disturbe", pero también el instinto me mueve y recuerdo esa plática del mediodía, tan soleado, de un cigarro tras otro sumando unos cinco... "And if I never fall in love again, that's soon enough for me"... That's soon enough for me? Es tal el prodigio que comprime mi pecho y la mente, que no quiero dejar de escribir... sólo por hoy, como los alcoholicos en redención.
Ahora llueve, fuerte, in crescendo, y dejo que la humedad entre por la ventana, que invada mi espacio... En este instante es enérgica... la dualidad es insólita.
Qué vehemencia invade mi casa esta noche que huele a incienso.